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La Coctelera

l-serendipity-l

Categoría: Ficción o realidad

21 Noviembre 2008

¿Te ha metido mano???¡¡...

Empecé mi andadura aqui en La Coctelera hace unos meses con una canción de Paul Young, "Every time you go away"...y decía entonces algo asi como que, la primera vez siempre es la primera. Bien pues, esta canción trae a mi memoria unas cuantas "primeras veces": la primera vez que entré en una discoteca, mi primer amor, mi primer beso en los labios...tambien el primer desengaño...Y escuchándola esta tarde en el bus, no he podido evitar recordar aquellos tiempos y partirme de risa, porque claro, de repente llegaban las amigas, que querían saberlo todo: "¿que tal besa??¡¡"..."¿es baboso??¡¡" "¿abriste los ojos??¡¡"...y yo contestando: "muy bien¡¡...no¡¡...solo uno¡¡". Y claro, llegaba LA PREGUNTA "Y...¿¿te ha metido mano??¡¡" y la respuesta "NOOOOO¡¡¡¡"... Jajajajaaaaaaaaa¡¡¡¡

Ni a la más amiga de entre todas las amigas podía yo confesarle que si, que "me dejé", jajajaaaaa¡¡¡¡¡ (perdonad, pero es que me parto, jajajaaaaaaa¡¡¡). Primero su mano encima de mi jersey, y yo pensando "leches¡¡, le dejo??¡¡" Y de encima del jersey pasa a encima del sujetador, y yo pensando "joe¡¡, le digo algo??¡¡" Y de encima del sujetador...pues claro, a debajo, jajajaaaaaaaaaa¡¡¡ Y esto no se lo podía confesar a nadie, A NADIE. Y solo con el tiempo comprendí que ni la más amiga de entre todas las amigas me había dicho la verdad cuando fuí yo la que pregunté y ella la que contestó "NOOOOO¡¡¡¡"...Jajajajaaaaaa¡¡¡¡

Tags: primer amor

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12 Julio 2008

10º- Último capítulo...¡¡por fin!!

Algunos lo sabíais con seguridad, otros lo sospechabais...si, Raquel soy yo. No me llamo así, pero eso es lo de menos; Raquel es un nombre que me encanta y lo tomé prestado.
Cuando empecé la aventura de crear un blog, no pensé nunca en escribir mi historia, principalmente por dos motivos: uno, que yo quería publicar cosas positivas, optimistas y alegres y dos, que siendo una tema ya superado no tenía mucho sentido para mi publicarlo.
Pero despues de pasear por otros blogs tan tristes, con tanto desamor, tanto dolor, tanta desesperación y tanta desilusión...decidí contar lo que yo viví y lo que al fin y al cabo, yo superé. No se si he conseguido plasmar lo que sufrí en todo aquel tiempo puesto que resumir 2 años de pesadillas diarias en unos cuantos post es complicado. En aquellos momentos yo no lo veía pero, en realidad, el que hubiera o no infidelidad era lo de menos; sirvió para destapar otras cosas, como por ejemplo que yo no tenía vida propia, que no me valoraba a mi misma, que había basado mi seguridad en otra persona y cuando esa persona me falló, todo mi mundo se hizo añicos.
No pretendo ser ejemplo de nada ni para nadie, pero si una prueba de que se puede salir de un pozo, el más profundo y más negro que ha habido en mi vida.
Me cuesta mucho dar consejos cuando me encuentro con alguien que está pasando por lo que yo pasé, porque sé que no hay nada que se pueda decir que ayude a curar un corazón roto o una vida vacía. Sólo puedo insistir en que ha de ser uno mismo y con tiempo quien encuentre dentro de sí la motivación para salir adelante. No hay fórmula mágica y no es nada fácil. Incluso no me es fácil hoy, porque el esfuerzo ha de ser diario. Pero como suele ocurrir, aquello que más nos cuesta conseguir es lo que más satisfacción nos produce después.
Por eso hoy puedo gritar a los cuatro vientos que me siento orgullosa de mi misma, que me gusto tal y como soy, que espero volver a enamorarme porque creo en el amor y he aprendido que tengo suficiente como para amar con toda mi alma sin necesidad de dejar de quererme.

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5 Julio 2008

9º- La separación...

Raquel decidió separarse despues de 19 años junto a Fran. Si, 8 como novios y 11 casados. Las cosas se precipitaron en, relativamente, poco tiempo.
Un día llegó a la consulta del psicólogo y le dijo que había estado pensando en la posibilidad de poner algún negocio, exactamente una casa rural. Que tenía tiempo, creía que lo haría bien y que por primera vez en muchos meses había algo que la ilusionaba. El psicólogo dijo, que lo del turismo rural estaba ya muy trillado, que tal vez otro tipo de negocio...y Raquel no le dejó continuar. Le dijo "¡ehhh!, que es mi ilusión!!! Y ahora que por fin tengo una, no vayas a venir tú a chafármela..." Y el psicólogo le dió el alta.
Empezó a dejar de importarle todo el tiempo que pasaba sóla y veía invadida esa soledad cuando Fran llegaba a casa cada noche. Le daba igual si se tomaba o no algún día de descanso, dejó de discutir, y de hacer de "detective", algo por otro lado realmente agotador. Y todo porque tenía sus pensamientos y sus energías centrados en ella misma, en lo que ella podía ser capaz de hacer por su cuenta...y yo, no se cómo explicarlo pero Raquel comenzó a aparecer. Superó dos grandes miedos, que aunque para cualquiera pudieran parecer tonterías, para ella fueron un punto de despegue: ir al dentista a sacarse las muelas del juicio y sacar el carnet de conducir.
Comenzó a creer en sus posibilidades, en que aunque no supiera qué o quién sería ella sin Fran, bueno...pues algo o alguien sería, que ¿qué hacer sin él?, bien...pues no lo sabía, pero algo haría...que ¿qué quería para ella en el futuro? pues ni idea, pero sí tenía claro que era lo que no quería, y eso ya era un buen principio. Raquel estaba recuperando su autoestima.
Se lo dijo una mañana mientras desayunaban. El día antes ya lo había hablado con Marga, con su madre y tambien llamó al psicólogo para contárselo (por cierto, que éste le dijo algo asi como que ya era hora...). Fran se quedó muy descolocado; no había habido ninguna pelea ni mal rollo entre ellos, no se lo esperaba. Pero en ningún momento preguntó por qué, y ni ese día ni los posteriores hizo el menor intento para que Raquel cambiara de opinión.
Es curioso pero, desde aquel día, se le dejó de caer el pelo y ya no le dolía la espalda al levantarse por las mañanas. Tenía una sensación de ligereza, como si hubiera estado cargando con un saco muy pesado y lo hubiera soltado de pronto. Se sentía viva y con todo un mundo de cosas por delante por hacer y por descubrir. Pero sobre todo y por encima de todo, por primera vez en ni se sabe cuanto tiempo se sentia orgullosa de si misma, se quería.

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30 Junio 2008

8º- Dos años en un callejón...con salida

Muy pocos de los que rodeaban a Raquel entendían por qué no le dejó, por qué se empeñó en continuar con aquel matrimonio roto. Para ella la respuesta era muy sencilla: sin él no era nada, no era nadie, no se imaginaba la vida sin él. A muchos y muchas de vosotros esto os sonará ¿verdad?.
Le pidió a Fran que por favor, desaparecieran las amistades femeninas de su vida por un tiempo, que necesitaba paz y no quería mas sobresaltos, ni más comentarios, ni más historias, que no podía asimilar todo lo que estaba pasando. Fran le prometió que lo haría, que él quería arreglar las cosas. Pero volvió a mentir.
Fran no sabía que Raquel se levantaba todas las noches de madrugada, cuando el ya dormía, y miraba sus móviles. Incluso una mañana en que ella misma llamó a Fran, el confundió el número que le salía en la pantallita y creyó que era Mari. Y por si a él se le ocurría borrar llamadas o sms, ella había conseguido una clave para consultar las factura por internet. Incluso pidió a la compañía de telefonía que le enviaran duplicados de las pocas que faltaban en casa. Además se pasaba horas con las que tenía subrayadas con sus rotuladores fluorescentes, estudiando cada llamada, cuanto duraba, fantaseando sobre que se dirían, preguntándose por qué antes o despues de hablar o mandar un sms a sus "amigas" Fran la llamaba a ella. Si, Raquel estaba perdiendo el juicio.
No se bien cómo ni por qué ni en qué momento, se dió cuenta de que ási no podría resistir mucho más tiempo y de que no iba a poder superar aquello sóla, y decidió acudir a un psicólogo. A Fran le pareció buena idea y se mostró dispuesto a colaborar en lo que hiciera falta. Y así, durante 2 años, una vez por semana, Raquel acudió a la consulta, dos o tres veces junto con Fran, y lo que empezó en un intento desesperado por salvar su matrimonio, fué convirtiéndose en una lejana pero no imposible salvación de ella misma.
Prácicamente en todas las sesiones con el psicólogo salían a relucir las mismas preguntas:

¿Cual ha sido la mayor ilusión que recuerdas haber tenido en tu vida?: Lo que mayor ilusión me hacía era tener un hijo.
Y ahora ¿cual es tu mayor ilusión?: Ninguna, no tengo,por más que pienso no se me ocurre nada...
Cuando piensas en tu futuro ¿como lo ves?: Pues igual que ahora...todos los días son iguales, asi que supongo que igual que ahora, solo que espero que más tranquila.
¿Y si ese futuro fuera sin Fran?: Entonces no veo nada, es como si todo fuera negro.

Y luego hablaban sobre el por qué de esas respuestas, sobre posibles soluciones. El psicólogo insistía en que debía retomar la idea de ser madre, incluso aunque el matrimonio llegara a romperse. Pero Raquel le decía una y otra vez, que ella no quería ser madre soltera, que lo que había querido era formar una familia con el que creía que era un gran marido y que habría sido un buen padre, y que ahora tal y como estaban las cosas, sería lo último que se le pasaría por la cabeza.
Una vez le preguntó el psicólogo como veía a Fran después de todo lo ocurrido: "Pues...mira, es como ese anillo que tienes que te dejó tu abuela. No sabes si es bueno o malo, pero para ti es lo más maravilloso del mundo porque es lo que te queda de ella. y un día, de repente, sólo por curiosidad, decides llevarlo a que te lo tasen, y descubres que es bisutería barata. Sigue siendo para tí un objeto valioso porque era de tu abuela, pero lo que antes podría haber sido un diamante ahora sólo es plástico".
Y es que para Raquel, su marido había sido todo su mundo. Se había entregado a él en cuerpo y alma, a sus gustos, a su ritmo de vida...y sólo había pedido a cambio un poco más de atención. Cada vez había ido dando más de sí misma y cada vez había ido conformándose con menos, hasta casi desparecer.
Discutían con frecuencia y Fran se desesperaba diciéndole a Raquel que cuando sería capaz de olvidar todo aquello, que así era imposible...y ella le contestaba que el día que a ella dejaran de importarle las cosas y de discutir por ellas, entonces si que debería empezar a preocuparse. Y ese día, llegó.
Es gracioso pero, sólo una vez que Raquel se ha descargado una melodía de esas para el móvil. Una preciosa voz y una bonita melodía, anunciaban todas y cada una de las llamadas de Fran. Y cada vez que él la llamaba, el móvil le cantaba exactamente lo que había sido su vida.

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28 Junio 2008

7º- Llamada anónima...

Cuando Raquel le dijo a Fran que estaba embarazada a él le pareció muy bien. Si,si...no digo que se alegró, ni que se emocionó, ni que se conmovió...digo que le pareció muy bien, porque eso les iba a ayudar a superar lo que estaban pasando, les iba a unir, bla, bla, bla. Es decir, traducido, sería algo así como "esto va a tener a Raquel entretenida con otras cosas en las que pensar". Eso si, antes tenía que confirmarlo un médico, que de un test no se podían fiar. Y Raquel intentaba explicarle que puede haber dudas si el test dice que no, pero que cuando dice que si, no hay dudas que valgan. Que en la orina de una embarazada hay una hormona que es la que el test detecta y que por eso eran tan fiables en caso afirmativo. Pero nada, él erre que erre con lo del médico.
De todos modos ella tenía muy claro, cristalino, que ese embarazo no iba a ir adelante. Ya había llamado a dos clínicas y se había informado de todo lo que tenía que hacer. No sabía como iba a enfrentarse después al hecho de haberse sometido a un aborto, pero las circunstancias eran las que eran, y la palabra futuro hacía varios días que la había borrado de su cabeza.
Al día siguiente, estando con Marga en la oficina, sonó el teléfono y Raquel atendió la llamada:

Raquel: Si, ¿digame?
X: ¿Raquel?
R: Si, soy yo
X: Raquel, la mujer de Fran?
R: Si, ¿quién eres?
X: Yo que tú vigilaría a tu marido, te está engañando con otra mujer. Hablo de Mari, la del bar. Sé que tú la conoces, incluso os habeis hecho amigas últimamente, pero deberías enterarte de lo que hacen cuando tú no estás.
Y sin que Raquel pudiera reaccionar, X colgó.
Marga miraba la cara de Raquel que se iba poniendo blanca por momentos; sostenía el teléfono con la mano temblando, y las piernas a penas podían sujetarla; se le empezó a entrecortar la respiración...estaba sufriendo un ataque de ansiedad, de pánico o un shock o como lo querais llamar y perdió el conocimiento.
Cuando lo recuperó, Marga sostenía su cabeza entre los brazos sobre su regazo y le daba aire con un abanico. No había sido más que un minuto, pero a Raquel no le hubiera importado quedarse "allí" para siempre. Poco a poco fué espabilando y como pudo le contó a Marga lo de la llamada. En cuanto pudo sostenerse en pié, y aunque todavía le faltaba el aire, llamó a Fran.

Fran: Hola mi niña
Raquel: !!!Haber si tú puedes explicarme esto, porque yo creo que voy a volverme loca¡¡¡
F: A ver, dime, que pasa ahora...
R: !!!Acabo de recibir una llamada aqui en la oficina, de un tío, que dice que te vigile porque me estás poniendo los cuernos con Mari, la del bar¡¡¡
F: Joder...¿un tío?...bah...no me digas más, ya sé quien es.
R: ¡¡¿que sabes quien es?!! ¡¡pero ¿que coños significa todo esto?!!
F: Mira, yo a Mari la he empezado a tratar hace dos o tres meses y hemos congeniado muy bien, eso ya lo sabes
R: Si, lo se...¿Y?
F: Pues que hay un tío viejo, que está loquito por ella, le manda cartas, flores...y como últimamente nos ve mucho tiempo juntos, hablando y todo eso, pues se ha rebotado. El otro día nos estuvimos escojonando de risa porque le mandó una carta en la que le decía que yo estaba pisando las flores de su jardin y no sé que más...está zumbao.
R: Pero vamos a ver...y todo esto...!!¿no podrías habérmelo contado?¡¡
F: Es que la gente es la hostia. Ayer mismo me dijo Manolo, el electricista, que qué nos traíamos Mari y yo entre manos, que había rumores y comentarios, y yo le dije que nada, que sólo éramos buenos amigos.
R: Mira Fran...yo estoy alucinando...no sé que tipo de actitud habeis tenido Mari y tú para dar lugar a que la gente hable...la gente puede equivocarse, pero si hacen comentarios es por algo...que luego sea verdad o no es otra cosa...y con todo lo que nos está pasando, tú no deberías haber dado motivos o por lo menos haberme advertido o lo que sea¡¡¡, joder...si sabes que además Mari me ha caido genial desde el principio¡¡¡
F: Bueno, yo te digo que no hay nada, que sólo es una amistad, que ella está casada...
R: Otra amiga, ¿no?
F: Joder, mi niña...créeme lo que te digo
R:Yo no se que creer y que no creer Fran, yo no se nada...

Aquella noche en casa, volvieron a hablar de todas aquellas mujeres/amigas. De "Shakira" la striper, la gran amiga de la que seguíamos sin saber su nombre de pila...de Natalia, una camarera que le decía lo bueno que estaba y lo que haría con él si no estuviera casado... de Juliet, la chica francesa de la que Fran había advertido a sus hermanas que no me dijeran por nada del mundo que había estado con ella y que le decía que aún se acordaba de él y del verano que pasaron juntos... de Mari la del bar, cuya forma de ser abierta y extrovertida le venía muy bien al negocio que estaba a rebosar todos los días por lo bien que atendía al personal ( y por forma de ser y por atender al personal, que cada uno entienda lo que quiera).
Fran insistía en que sólo había tonteado, que con ninguna había llegado a nada más, que no había sido infiel. Mentir si, ocultar tambien...pero para él eso no contaba. Si no había habido cama, no había infidelidad.
Por la mañana, cuando Raquel se levantó, comprobó que estaba sangrando. Eran solo unas gotas, asi que se duchó, se arregló, se puso una compresa y se fué a la oficina. Pero a media mañana aquello iba a peor. Empezó a sentir calambres , a sangrar bastante más y cuando el dolor era ya casi insoportable llamó a Fran y le dijo lo que había:

Fran: Mira, todavía no has ido al médico, asi que no saquemos conclusiones.
Raquel: Muy bien, tú sigue pensando lo que quieras. Yo he llamado a la ginecóloga y voy para allá ahora.
F: ¿Puedes esperar un poco y te acompaño?
R: No, no quiero que vengas conmigo, quiero ir sola. Espérame en la cafetería que hay debajo de la consulta si quieres.
F: Como tú quieras.
R: Pues allí nos vemos.

Cuando se encontraron, Raquel llevaba en su mano un sobre. Un volante para ir inmediatamente a urgencias. Había tenido un aborto y convenía que la vieran en el hospital por si había que intervenirla. Se lo dijo , y él se quedó como si le hubieran echado un jarro de agua fría por encima. Raquel le miró, y por primera vez en aquellos días vió claramente reflejado en el rostro de Fran un gesto de culpabilidad.

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27 Junio 2008

6º- Cuando algo va mal, todavía puede ir a peor...(III)

Raquel llegaba a casa cada tarde, subía directamente a la buhardilla, dejaba el bolso en el suelo, ponía un cd con el "repeat" siempre en la misma canción: "Sola", de Diana Navarro; y cogía una botella de whisky, daba unos cuantos tragos y así se sacaba un poco el frío ese de por dentro, que no la abandonaba ni por un minuto. Cerraba los ojos, empezaba a notar como enrojecían sus mejillas por el efecto del alcohol, y asi pasaba un buen rato, el único en todo el día en el que podía parar de pensar.

La única queja que había tenido Raquel hasta entonces de su marido, era que trabajaba demasiado. A penas pasaban juntos 2 o 3 horas al día, conseguir 7 días de vacaciones era toda una odisea, y aunque él no se cansaba de repetir que todo iba a cambiar, cada vez trabajaba más y más. Y cuando empezaron con el turismo rural, organizar despedidas, etc...muchos sábados llegaba a casa de madrugada.
No tenian amigos, ni comunes ni por separado, no salían casi nunca de copas, ni de cenas, ni de viaje con mas gente...era muy difícil trabajando Fran todos los fines de semana. Raquel conservaba algunas amistades del colegio con las que se veía un par de veces al año, pero dejó de hacerlo porque todas iban con sus maridos o parejas y Fran nunca podía acompañarla. Por eso no os extrañe que el hecho de que de repente empezaran a salir amigas de su marido hasta de debajo de las piedras, fuera para Raquel primero una desagradable sorpresa, segundo una más que fundada sospecha y tercero una amarga realidad.
Tambien se sintió muy mal Raquel durante mucho tiempo, porque él casi ni la tocaba. Decía siempre que estaba muy cansado. Llegó un momento en que Raquel perdió la iniciativa a la hora de intentar mantener relaciones sexuales con él, porque despues de ser rechazada tantas veces, antes de obtener una dolorosa negativa se protegía, prefería no decir nada. Primero creyó lo del cansancio, luego se echaba la culpa pensando que era porque ella estaba gorda y no le atraía lo suficiente, y al final se acostumbró a hacer el amor con Fran una, dos o tres veces al mes si había suerte.
En el último año, habían decidido tener un hijo. Después de 8 de matrimonio, la gente ya se había cansado de preguntarles que para cuándo. Más por decisión de Raquel que de Fran (decía que le daba igual), dejaron de poner medios. Y sólo unos meses antes del fatídico día del mensaje en el móvil, habían estrenado casa: una chalet precioso, con jardin, en una urbanización fantástica...perfecta para la "familia feliz" que iban a formar.
Ahora nada tenía sentido. Raquel habia estado viviendo en la ilusión del futuro que tenían por delante, de la nueva vida que se presentaba para ellos, de lo que iba a suponer ser padres...y Fran...al final el problema no era que trabajara demasiado, sino que disfrutaba de ello más que de cualquier otra cosa y con la más absoluta libertad para hacer lo que le viniera en gana, una vida totalmente al margen de su casa y de su mujer, y nada de lo que ella le pudiera ofrecer podría haber compensado dejar de vivir asi: ni un hijo, ni todo su amor, ni toda su dedicación...
A todo esto Raquel cayó en que llevaba unos días de retraso, y no era normal, porque para eso ella era como un reloj; pero bueno, dadas las circunstancias lo achacó a los nervios. Se lo comentó a Marga en la oficina y llegaron a la conclusión, de que con un test de embarazo saldría de dudas y asi una cosa menos con la que comerse la cabeza.
Bien, una rayita azul es no, dos es si. Mientras esperaba a la rayita, a la "una rayita" no a las dos, se intentaba tranquilizar a si misma, porque no, no podía ser, en ese momento no...ahora que todo su mundo se había derrumbado ni hablar, ahora que no sabía cuanto iba a durar su matrimonio en pié ni de coña...ahora que...joder, salen 2...Raquel no se lo podía creer, no se lo quiería creer...se ven un poco borrosas...lo mismo eso no vale...lo mismo es que ni que si ni que no. Sale como alma que lleva el diablo a la farmacia, la farmacéutica lo mira y con una sincera sonrisa le da la enhorabuena.
Raquel volvió a la oficina histérica. Lo que hacía tan sólo una semana habría sido la noticia más maravillosa del mundo, lo que hubiera deseado por encima de todo, se acababa de convertir en lo peor que le podía pasar. ¿Por qué ahora, por qué? ¡¡¿Por qué?!!

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26 Junio 2008

5º- Cuando algo va mal...todavía puede ir a peor...(II)

¿Por dónde seguir? ¿Qué hacer?...a cada uno de nosotros se nos puede ocurrir algo diferente, pero para Raquel era obvio: se levantó a por los rotuladores verde, naranja, azul...y empezó de nuevo desde la primera factura.
Fué descartando los números que ambos poseían: tios, tias, cuñadas, hermanos, amigos...eso si, comprobándolos con su propio móvil, para "por si". Después se centró sólo y exclusivamente en los sms, que por lógica eran menos que las llamadas. Y dentro de los mensajes, aquellos cuyos destinatarios se repetían con mayor frecuencia. De entre todos destacaban 2 y Raquel los subrayó, cada uno con su color, luego llamó y esperó.
En el primero le saltó el contestador de una mujer con acento sudamericano que respondía al nombre de Natalia . El segundo, con prefijo de francia, pertenecía a Juliet, una chica que veraneaba en el pueblo de Fran y con la que le puso los cuernos cuando eran novios (cuernos que si bien no confesó voluntariamente, al menos si reconoció en su momento).
A Raquel empezó a faltarle el aire...quería gritar y no podía, quería llorar pero no acudían las lágrimas a sus ojos... salir corriendo, pero se encontraba paralizada. Y la cabeza...sentía que le iba a estallar...no conseguía "procesar los datos", no era capaz de asimilar qué demonios significaba todo aquello.
Llamó a Fran, le dijo que se encontraba mal, que le iba a dar algo. Él tenía que atender aquella tarde de sábado a mucha gente, pero se asustó, notó a Raquel verdaderamente mal, apenas se le entendía al hablar y casi le costaba hasta reconocer su voz. Le dijo que llegaría a casa en menos de 15 o 20 minutos, lo que tardaba en dejarlo todo organizado, coger el coche y salir para allá.
Mientras esperaba a Fran, Raquel llamó a Marga, su cuñada. Necesitaba hablar, necesitaba que alguien le dijera que todo lo que le pasaba por la cabeza en aquellos momentos eran tonterías, que estaba desvariando, que se tranquilizara porque no pasaba nada, alguien que encontrara una explicación lógica que ella no era capaz de ver... Le contó a Marga todo lo de las llamadas y mensajes, que venían de 3 años atrás...

Marga: Joderrrrr!!! No me lo puedo creer, mi niña...no me lo puedo creer
Raquel: Margaaaa!!! ...Tengo miedo...
M: Dime...¿que te procupa?
R: No se Marga, no sé cómo va a reaccionar cuando le diga todo esto, no se ni cómo decírselo, ni como voy a reaccionar yo....¡¡esto es una pesadilla!!...¡¡es que no entiendo nada!!
M: Me cogo un taxi ahora mismo y voy para allá...
R: Nooooooo!! Además Fran está al llegar...
M: Yo tampoco me quedo tranquila, Raquel. No estás bien...estás muy nerviosa...no me gusta nada.
R: Mira, vamos a hacer una cosa. Cuando sienta que Fran llega a casa te llamo, y dejo el teléfono abierto encima de la mesa. Así tú podrás oirnos...así no me sentiré tan sola...

Raquel esperó, y en cuanto sintió que Fran entraba en la cochera, llamó a Marga y dejó el teléfono sobre la mesita, tal y como habían acordado. Y sobre sus piernas, el taco de facturas.
Él entró como una exhalación en el salón; Raquel le miró, buscó sus ojos, el sudor de sus manos había hablandado el papel, al que se aferraba haciendo un esfuerzo sobrehumano por no temblar.

Fran: !!Mi niña¡¡ Me has asustado, joder...¿Qué te pasa?
Raquel: Siéntate...por favor. Sólo quiero hacerte dos preguntas....
F: ¿Dos preguntas? ¡Claro, dime!...
R: La primera - coge una factura con un número subrayado en verde y se la acerca - Este número tiene prefijo de Francia y me gustaría que me dijeras de quién es.
F: Joder mi níña, pero qué coños te pasa??...¡Esto es la hostia!
R: Sólo quiero saber de quien es.
F: ¡Pues yo te digo de quien es! Es de un tío, si francés, que nos encontró por internet y quería saber precios de los caballos, hablamos varias veces y al final nada...¿Qué problema hay? ¿eh? ¿para eso todo este pollo?.

Y Raquel ya no le hizo la segunda pregunta...para qué ¿no?...

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25 Junio 2008

4º- Cuando algo va mal...todavía puede ir a peor...(I)

Al día siguiente, la sensación de angustia no había desaparecido. El corazón de Raquel seguía con aquella molesta opresión y aun a pesar de estar en un más que cálido mes de mayo, ella sentía frío a todas horas. Y las dudas, y las mismas preguntas una y otra vez, como un disco rallado: Si no había nada que ocultar, ¿por qué no me dijo nunca nada?, ¿por qué si cuando me habla de otras mujeres no me molesta, me iba a molestar esta otra? ¿por qué ella si y las demás no? ¿o por qué ella no y las demás si?...por qué y por qué y por qué...
Pasaron tres días y llegó el fin de semana. Raquel tenía que encontrar las respuestas que Fran no sabía, no podía o no quería darle. Él trabajaba, como todos los sábados y todos los domingos (y lunes, martes, miércoles, jueves y viernes...) y a ella se le ocurrió subir a la buhardilla a rebuscar entre los papeles que siempre se había encargado Fran de ordenar en archivadores, porque según él convenía guardarlo todo durante por lo menos 5 años: "Escrituras casa", "seguro coche", "facturas gas","declaraciones renta" "facturas móvil"... Y ahi estaban todas, colocaditas por fecha, esas maravillosas facturas detalladas con el a quién,el cuándo y el durante cuánto de las llamadas.
Raquel se sentó en el suelo, con un rotulador amarillo fluorescente en la mano, y el número de teléfono de "Shakira" intacto en su memoria. Os preguntareis qué coños pinta "Shakira" en esta historia. Pues bien, os lo explico: En el punto en el que nos encontramos habrá quien piense que efectivamente Fran había sido infiel, que está cantado, que es de libro...pero sois unos cuantos los que creeis que Raquel se precipitó en sus conclusiones y que podría tratarse tan sólo de una amiga. Bueno, no sé vosotros, pero Raquel no olvida el nombre de pila de un amigo, ni yo tampoco...pero Fran si. No recordaba el nombre de su "amiga", que cosas, solo el artístico: "Shakira".
Y Raquel fué buscando y encontrando todas y cada unas de las llamadas y los sms, subrayándolos con un amarillo tembloroso que cada vez iba haciendo más y más daño y cuando terminó con la última hoja y el número de "Shakira" ya no aparecía más, había retrocedido 3 años atrás. Si...la primera llamada figuraba en una factura de hacía 3 años.

Y si, cuando algo va mal, muy mal, prepárate porque, todavía puede ir a peor.

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Los brazos al cielo para tocar los sueños y los pies en la tierra para chupar la vida...eso es lo que intento cada día.

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