Cuando siento que él me ama
más allá de las palabras;
cuando deja de observarme
por encima de sus murallas;
cuando le miro y en sus ojos
alcanzo a ver su alma;
cuando su piel es más la mía
porque no conoce las distancias;
cuando sus brazos me arropan
para protegerme de la nada;
cuando abre sobre mi sus manos
que están llenas de esperanzas;
cuando derrama en mis oídos
susurros de amor y calma.
Cuando todo es así, porque así es,
sé por qué le amo...
siento que él me ama.
Categoría: Poesias
Sé que es felicidad
lo que hoy estoy viviendo,
que tiene tanto de realidad
como de sueño.
Cuando reina me llamas
reina de tu corte me siento;
Cuando dices que me amas
me iluminas por dentro.
Tu voz mi cuerpo desata,
lo vuelve a tal punto ardiente
que el deseo de ti me mata
por grande y por caliente.
Oir tu placer es sentirlo
empezar a volar la mente
donde mi lugar dormido
despiertas, y entonces siente.
De ti ansío en mí llenar
tantos huecos tan vacíos
que han sabido esperar
en la estación de lo no vivido
un tren que estaba por llegar
con mi corazón por destino
para mi destino entregar.
Oidme bien y si quereis
me podeis creer,
que yo lo he visto
y lo he sentido
en mi propia piel.
Que estar con él es
como sentarse en la orilla
y contemplar el mar
que empieza en mi
y parece no tener final.
Oidme bien y si quereis
creedme, desesperanzados
que sólo con escucharle
volveríais a creer todos
en los Reyes Magos
Que él sabe llegar
más allá del corazón
más triste y más vago
más sólo y más perdido
y sabe como encontrarlo.
Oidme bien y si quereis creer
sabed que la luz que ilumina mi cara
son sus ojos, pues al mirarla
eclipsan al sol mas grande
que tuviese una mañana.
Porque estar con él es navegar
por las aguas del alma
y sus remos son tan dulces
que el puerto al que me lleve
será el puerto de mi esperanza.
Soñé que el espacio era tu cálida figura
Recortada en el puntito máximo
Generador de besos y de días.
Fué inútil despertarme
Porque las sombras me persiguieron
Hasta lograr reencarnar el espacio de tu imágen.
El licor dulce de tu piel
Que arrastrado en desenfrenada carrera
Llegaba hasta los confines de mi sangre.
Y un provocativo temblor
Cegó el viento de tus relojes de arena
Esa simetría de horas fabricadas en el espacio.
Es la hora de amar
Las estrellas se quedan quietas
Es la hora en que el espacio tambien se serena.
Javier Jiménez, El Poeta
¿Sombras?...si,
todavía quedan
y aunque la ventaja sé que es mía
a veces, sin quererlo, se cuelan.
¿Fantasmas?...si,
me sobrevuelan
mas ya nunca les permitiría
apagar la llama de mi vela.
¿Ilusiones?...si,
ahora estoy llena
porque tu amor se mueve en mi vida
sin oscuridades ni cadenas.
¿Felicidad?...si,
ya no hay más pena
tú sabes poner luz a mi día
y en tus brazos, mis noches, serenas.



